2019/11/30

Prólogo del traductor

Yo ofrezco desnudas, vírgenes, intactas y sencillas, para mis delicias y el placer de mis amigos, estas noches árabes vividas, soñadas y traducidas sobre su tierra natal y sobre el agua.

Ellas me fueron dulces durante los ocios en remotos mares, bajo un cielo ahora lejano.

Por eso las doy.

Sencillas, sonrientes y llenas de ingenuidad, como la musulmana Schehrazada, su madre suculenta que las dio a luz en el misterio; fermentando con emoción en los brazos de un príncipe sublime -lúbrico y feroz-, bajo la mirada enternecida de Alah, clemente y misericordioso. Al venir al mundo fueron delicadamente mecidas por las manos de la lustral Doniazada, su buena tía, que grabó sus nombres sobre hojas de oro coloreadas de húmedas pedrerías y las cuidó bajo el terciopelo de sus pupilas hasta la adolescencia dura, para esparcirlas después, voluptuosas y libres, sobre el mundo oriental, eternizado por su sonrisa.

Yo os las entrego tales como son, en su frescor de carne y de rosa. Sólo existe un método honrado y lógico de traducción: la LITERALIDAD, una literalidad impersonal, apenas atenuada por un leve parpadeo y una ligera sonrisa del traductor. Ella crea, sugestiva, la más grande potencia literaria. Ella produce el placer de la evocación. Ella es la garantía de la verdad. Ella es firme e inmutable, en su desnudez de piedra. Ella cautiva el aroma primitivo y lo cristaliza. Ella separa y desata... Ella fija.

La literalidad encadena el espíritu divagador y lo doma, al mismo tiempo que detiene la infernal facilidad de la pluma. Yo me felicito de que así sea; porque ¿dónde encontrar un traductor de genio simple, anónimo, libre de la necia manía de su renombre...?

Las dificultades del idioma original, tan duras para el traductor académico, que ve en las obras la letra antes que el espíritu, se convierten entre los dedos del amoroso balbuceo oriental en espirales tan bellas, que muchas veces no se atreve a desenlazarlas por miedo a que pierdan su originalidad.

¡En cuanto a la acogida que tendrán estas joyas orientales... ! El Occidente, amanerado y empalidecido por la asfixia de sus convencionalismos verbales, tal vez fingirá susto y asombro al oír el franco lenguaje -gorjeo simple, sonoro y juvenil -de estas muchachas sanas y morenas, nacidas en las tiendas del desierto, que ya no existen.

Entienden poco de malicia las huríes.

Y los pueblos primitivos, dice el Sabio, llaman las cosas por su nombre y no encuentran nunca condenable lo que es natural, ni licenciosa la expresión de lo natural. (Entiendo por pueblos primitivos todos aquellos que aún no tienen una mancha en la carne o en el espíritu, y que vinieron al mundo bajo la sonrisa de la Belleza).

Además, la literatura árabe ignora totalmente ese producto odioso de la vejez espiritual: la intención pornográfica. Los árabes ven todas las cosas bajo el aspecto hilarante. Su sentido erótico sólo conduce a la alegría. Y ríen de todo corazón, como niños, allí donde un puritano gemiría de escándalo.

Todo artista que ha vagabundeado por Oriente y cultivado con amor los bancos calados de los adorables cafés populares en las verdaderas ciudades musulmanas y árabes; el viejo Cairo con sus calles llenas de sombra, siempre frescas; los zocos de Damasco, Sana del Yemen, Mascata o Bagdad; todo aquel que ha dormido en la estera inmaculada del beduino de Palmira, que ha partido el pan y saboreado la sal fraternalmente en la soledad gloriosa del desierto, con Ibn Rachid, el suntuoso, tipo neto del árabe auténtico, o que ha gustado la exquisitez de una charla de simplicidad antigua con el puro descendiente del Profeta, el cherif Hussein ben Ali ben Aoun, emir de la Meca santa, ha podido notar la expresión de las pintorescas fisonomías reunidas. Un sentimiento único domina a toda la asistencia: una hilaridad loca. Ella flamea con vitales estallidos ante las palabras gruesas y libres del heroico cuentista público que en el centro del café o de la plaza gesticula, mima, se pasea o brinca para dar mayor expresión a su relato en medio de los espectadores risueños... Y se apodera de vosotros la general embriaguez suscitada por las palabras y los sonidos imitativos, el humo del tabaco que hace soñar, la esencia afrodisíaca que parece flotante en el espacio, el sub-olor discreto del haschich, último regalo de Alah a los hombres... Y os sentís navegantes aéreos en la frescura de la noche.

Allí nadie aplaude. Ese gesto bárbaro, inarmónico y feroz, vestigio indiscutible de razas ancestrales y antropófagas que danzaban en torno del poste de colores de la víctima y del cual ha hecho Europa un signo de la horrible alegría burguesa amontonada bajo el gas o la electricidad de las salas públicas, es completamente desconocido.

El árabe, ante una música compuesta de notas de cañas y flautas, ante un lamento de kanoun, un canto de muezzin o de almea, un cuento subido de color, un poema de aliteraciones en cascadas, un perfume sutil de jazmín, una danza de flor movida por la brisa, un -vuelo de pájaro o la desnudez de ámbar y perla de una abultada cortesana de formas ondulosas y ojos de estrella, responde en sordina o a toda voz con un ¡ah! ¡ah!... largo, sabiamente modulado, extático, arquitectónico.

Y esto se debe a que el árabe no es más que un instintivo; pero afinado, exquisito. Ama la línea pura y la adivina con su imaginación cuando es irreal.

Pero es parco en palabras y sueña... sueña. Y ahora, amigos míos...

Yo os prometo, sin miedo de mentir, que el telón va a levantarse sobre la más asombrosa, la más complicada y la más espléndida visión que haya alumbrado jamás sobre la nieve del papel el frágil útil del cuentista.


Doctor J. C. MARDRUS

2019/11/26

Vienen mil noches y una noche (en realidad son menos): tras bambalinas de este podcast




Vienen mil noches y una noche (en realidad son menos): tras bambalinas de este podcast - Descargar MP3

 Durante más de cuatro años estuvo rondando en mi cabeza y mi escritorio el libro de las historias mil noches y una noche o también llamado solamente las mil y una noches. Desde enero de 2010 estuve grabando y publicando las grabaciones, junto con los textos, a manera de podcast. Una noche diaria como nos cuenta la historia que hizo Schehrazada. Ahora empiezo de nuevo.

He repetido que este es el proyecto más largo en el que me he embarcado, incluso más que cualquiera de mis dos maestrías. Por eso pienso que necesito que ese proyecto quede con la mejor calidad posible y el descontento de que la tercera parte  tuviera un sonido que no me satisfacía estaba rondando constantemente. Y como en la primera vez, grabé de nuevo unos episodios, luego dejé de hacerlo, con los años seguí y volví a parar pero fue en la segunda mitad de 2019 donde por fin tomé el impulso suficiente para grabar todos esos largos episodios del comienzo. Aún me faltan muchos.

La idea loca empezó una vez mientras trabajaba en mi otro podcast, Lecturas de tabaquería, y reflexionaba sobre la frecuencia semanal de la publicación en ese sitio. Como una idea lleva a otras y luego a otra, llegué a la idea de leer algo diario y que ese algo podían ser las mil y una noches. Tenía la estructura perfecta para la lectura diaria, se encuentra fácilmente en muchos sitios, es de dominio público y rinde honor al contador de historias, en este caso una fantástica contadora.

Esa idea ocurrió en algún vago momento entre el final de 2009 y el comienzo de 2010. Lo que sí está claro es que la primera grabación la hice el 21 de enero de 2010.  Antes de comenzar a grabar de forma sistemática las noches estuve seleccionando la fuente de la cuál iba a leer, si era en libro o en internet, y quise hacer una tabla en excel que registrara cuándo fue grabado cada episodio, cuándo publicado, cuánto tiempo me tomó en realidad la edición y producción de cada uno, el tiempo total de grabación, producción, reproducción y varios indicadores más. Comencé con mucho juicio con esa tarea pero luego empecé a olvidar registrar el tiempo de edición y el de la grabación original y luego decidí dejar de hacerlo. Lo mismo pasó con la fecha de grabación aunque de los archivos finales de las grabaciones podría tomar ese dato. Con la nuevas grabaciones estoy registrando el tiempo incial de grabación y el final del archivo publicado.

Por todos esos datos sé que empecé un 21 de enero. Durante la época de evaluación había decidido buscar una versión en internet que me facilitara la lectura y copiar los textos a mi blog/podcast. La lectura desde libros y no en la pantalla había mostrado ser complicada para las lecturas de tabaquería y me sentía mucho más cómodo leyendo de un sitio web o archivo PDF. Para facilitar la lectura de estos textos y del material necesario para mi maestría) había comprado en 2009 una pantalla externa a mi computador que permitiera girarla y quedar en sentido vertical. Como una hoja de libro o cuaderno. Así podía aumentar el tamaño de la letra, o el zoom sobre el material y el texto en pantalla podía ser más largo y tendría que avanzar (hacer scroll) con menos frecuencia. Aún leo en esa pantalla.

Encontrar un buen sitio web me tomó un tiempo pero finalmente hallé en wikisource el trabajo que alguien o un grupo de personas había hecho en convertir a ese formato los libros de las mil noches y una noche. Infinitas gracias a la gente que hizo ese trabajo. Sin eso me hubiera costado mucho más y tal vez no hubiera terminado como terminó. Acá el texto fuente. Ese mismo sitio desde donde tomé los textos facilitó  no solo la lectura sino copiar y pegar el texto; durante esos días de planeación decidí que mi intención sería que el oyente pudiera además leer el texto. O si alguien solo quería leerlo que tuviera la opción de hacerlo. Ese texto presentaba algunos errores de transcripción o de OCR al convertir del escáner al texto. También errores de ortografía pero creo que la mayoría son porque debieron tomar un libro de una época en que los monosílabos y otras palabras se tildaban diferente a hoy. Si no fue por eso, es asombroso cómo alguien se dedicó de manera muy consagrada a poner tildes donde no iban, creyendo que sí. A veces corregí errores pero la gran mayoría siguen en los textos publicados.

También estuve buscando quién tuviera organizada la estructura detallada de las mil y una noches pero no la encontré. Lo máximo fue cuales historias se encuentran bajo una historia principal pero no el tercer, o cuarto nivel de anidamiento (como dicen los programadores). Tampoco las noches en que terminaban en iniciaban esas historias subordinadas. Solo tenía el dato para la primera. Durante ese mismo tiempo averigüé sobre el origen de la obra. Desde la secundaria sabía que era una recopilación de cuentos de muchas épocas y muchos sitios pero no sabía nada más. Así supe que la recopilación original es de alrededor del siglo XV pero que los cuentos son mucho más antiguos. Muchos son árabes pero otros tanto son de origen indio. También supe de las diversas traducciones (y traducciones sobre traducciones) y las modificaciones que sufrieron para hacerlas más atractivas al público del momento.  Así fue que llegaron a la obra las historias más famosas:  Aladino, Sindbad y Alí Babá porque esas no estaban incluidas en la recopilación original.

Digamos que ya estaba listo para grabar. Ya tenía un micrófono decente que había comprado para las Lecturas de tabaquería y tenía el software de edición. Entre la primera grabación y la publicación pasaron casi 18 meses, en parte porque estaba estudiando mi maestría en administración y el mismo semestre en que comencé a grabar tuve el ciclo de 4 meses más duro. En el segundo semestre de 2010, finalizando, retomé el proyecto. Para ese momento había grabado solo 10 episodios pero el tema seguía rondando en mi cabeza y fue durante todo ese tiempo que las ideas e investigaciones se fueron sucediendo.

El primero de enero de 2011 comencé a grabar, tal vez como un propósito de año nuevo. Para esa época programé el comienzo teniendo en cuenta en cuál época del año terminaría de publicar 1001 noches. Decidí finalizar en un mes de marzo así que debía empezar a publicar un mes de julio, según mis cuentas. Pero si quería hacer alguna campaña de expectativa debía hacerla con tiempo y decidí que iba a publicar información interesante sobre las 1001 noches en los 40 días anteriores a publicar la primera grabación. Esta vez no hice eso.

Sabiendo que comenzaba el primero de julio me puse el objetivo de adelantar grabaciones de los 100 primeros episodios en ese tiempo entre enero y julio. Porque no podía permitirme que se interrumpiera la publicación diaria, noche por noche. No logré grabar los 100 pero sí lo hice con casi 50. Tenía entonces cerca de tres meses de adelanto para asegurar la continuidad. Pero según mis registros incompletos de fechas de grabación, para octubre del mismo año esa diferencia estaba reducida solamente a 3 días. De ahí en adelante trataba de adelantar las grabaciones pero creo que nunca logré tener los tres meses de ventaja. Hubo momentos especiales en que sabía que no podría estar disponible por cierto tiempo y las grabaciones debían quedar hechas. Uno de esos fue cuando vinimos a Suecia en 2011 pero el "colchón" apenas fue suficiente para un par de días después de llegar. Las grabaciones de los siguientes tres meses las hice en Estocolmo, lo correspondiente hasta la primera semana de febrero de 2012. Las grabaciones de las últimas 130 noches también fueron hechas en esta ciudad.

Creo que fue durante esa primera estancia en Suecia que descubrí algo terrible con mi planeación. Durante mi investigación nunca supe que las mil y una noches no son mil y una. Son bastante menos. A partir de la noche 170 empiezan a faltar porque el traductor consideró que eran muy cortas y unió varias en una sola. Al notar eso me di cuenta que mi fecha estimada de finalización no iba a ser marzo de 2014 sino antes. ¡Horror! Tomé mi libro (que usa la misma traducción que la que leí desde la web) y me fui noche por noche identificando las faltantes. Como si lo hubiera planeado, la nueva cuenta me mostró que iba a terminar el 31 de diciembre. Aunque también pude haber tomado la opción de no publicar nada en las noche faltantes y de esa forma terminar la fecha planeada. Me decidí por la primera opción.

El interés de finalizar en otra fecha era para poder promover el sitio y que el final no sucediera en un momento en el que la gente esté pensando en otras cosas, como navidad. Justamente eso fue lo que pasó pero de todas formas no hice la promoción ni la convocatoria que hubiera querido. Me rajé en esa tarea de mercadeo. En esta ocasión terminará el 2 de junio de 2022.

En dos o tres ocasiones las noches no se publicaron cuando debían, lo reconozco. Empecé con mucha ventaja pero hubo momentos en que olvidaba que en determinada fecha se acababan las publicaciones programadas o porque no había tenido el tiempo suficiente de grabar una o dos noches. En general las fechas sí se cumplieron y la programación de la última noche, publicada en 31 de diciembre de 2013, la hice hacia el 7 del mismo mes.

A medida que pasaban las noches me daba cuenta que era difícil ubicar las lecturas iniciales en el sitio web y que eso sería aún peor entre más avanzado estuviera el proyecto. Decidí entonces crear el mini sitio de las historias completas. Así una persona podía buscar una historia específica y oírla toda de una vez. Cada historia completa consta de la unión de los archivo originales de las noches involucradas y la sección correspondiente de la noche final e inicial. Para ese proyecto no tenía fechas específicas de publicación y lo hice por oleadas, no las iba publicando a medida que terminaran. Esa publicación fue la que terminó el 27 de marzo de 2014, un día antes de la fecha en que inicialmente pensé iba a terminar cuando creía que las noches eran 1001. Organizar estas historias me permito completar la estructura de historias principales y subordinadas que no había encontrado en ningún otro lugar. Si solo hubiera que destacar un aporte de este proyecto sería ese: organizar todas las historias completas y tener muy clara su estructura. Como empecé el proyecto de nuevo ese sitio de las historias se ha retirado también pero puede encontrarse la estructura, por ahora sin vínculos.

Cuando empezaba el proyecto de Lecturas de tabaquería pensaba que habría valido la pena todo el esfuerzo si algún profesor en un pueblo remoto, digamos del departamento de Putumayo en Colombia, usaba la conexión a internet de Telecom para oír las historias con sus pupilos. Y me escribía para contarme. Eso mismo podríamos decir de 1001 noches aunque nunca recibí un mensaje contándome historias de este estilo. Pero sí recibí varios comentarios halagadores y de agradecimiento. Esos también hicieron que valiera la pena.

Hablando de esfuerzos y resultados: la suma de la duración de todos las noches, con sus cortinillas musicales, fue de 143 horas, 3 minutos, 39 segundos. Aunque no tengo datos del tiempo empleado en producir todo este trabajo, puedo estimar que fueron entre 400 y 500 horas, incluido el tiempo en organizar las historias completas. Esas horas involucraron búsqueda, grabación, edición, oír el episodio completo finalizado, regrabar uno que otro, subir a internet, crear el post con el texto de cada noche, vincular archivo y post y algunas otras tareas más. Aún no hemos contado las horas que tomará grabar las primeras 377 noches.

Entre la noche 377 y 378 se podía notar un cambio en la calidad del sonido. Desde años atrás tenía la idea de comprar una consola de grabación pero no tenía ni idea del tema (aún no la tengo). Pero encontré una mini consola preciosa, barata que compré por internet y llegó a la casa de un amigo que vive en EEUU. Cuando él fue a Colombia la llevó y yo empecé a jugar y se nota una diferencia en calidad. Otro momento de cambio fue cuando volví a Suecia y dejé en Bogotá el "pop filter", esa malla que se pone delante del micrófono para que las consonantes explosivas no se noten tanto y desagraden en la grabación. Las lecturas que hice a finales de agosto y en septiembre y octubre de 2013 tienen ese defecto. También se pueden notar cambios cuando tenía gripa, cuando llevaba tiempo sin leer en voz alta y la voz estaba desacostumbrada, cuando hacía jornadas largas y la voz se notaba cansada. Cuando terminé pensaba que me gustaría volver a grabar la primeras 377 noches de nuevo con el mejor sistema de sonido pero eso implicaría 56 horas de grabación (eso es lo que duran esas actualmente) y alrededor de 150 horas de trabajo. Pensaba que pasaría algún día. Ese día ha llegado.

Quise tener un sitio web con todo lo último en diseño y que fuera muy fácil encontrar las grabaciones, sin importar que fueran nuevas o muy viejas. Estaba dispuesto a gastarme parte de mi sueldo en eso. Pero antes de empezar las publicaciones dejé mi trabajo de ese momento y junto con las deudas que tenía por mi maestría vi que el dinero iría a otros propósitos más vitales. Porque si iba a contactar a alguien no iba a ser solo un favor. Necesitaba a alguien responsable que diera mantenimiento y se esforzara más allá de un simple favor. Encontré la plantilla que tuvo el sitio durante mucho tiempo y lo monté sobre blogger, la plataforma de blogs de  Google, porque me permitía incluir los audios y que funcionara como podcast, no solo para oírlo por solicitud, "on demand", en internet. Y porque podía usar mi propio dominio, todo esto sin pagar nada adicional.

Fueron en total 916 episodios, incluida la historia inicial del rey Schariar en un archivo distinto a la noche 001.  La noche más larga es la 32, dura casi 1H 20 min. La más corta es la 159 que dura solamente 2min 59 seg. Las primeras 50 noches son más largas que el resto, a partir de allí se mantienen entre 6 y 8 minutos. Luego de la historia de Aladino, a partir de la noche 774 sube de nuevo a más de 10 minutos. Todo esto hace que el promedio de cada noche fuera 9 min 23 seg.

En las historias completas: son 77 historias principales más la conclusión pero incluidas las historias subsidiarias son 224. La más larga es la Historia del rey Omar al - Neman y de sus dos hijos Scharkan y Daul'makan, duró 4H 54' 18". Le sigue la Historia del jorobado con el sastre, el corredor nazareno, el intendente y el médico judío; lo que de ello resultó, y sus aventuras sucesivamente referidas con 4H 53' 54" (cada una publicada en cinco partes). La más corta es Palabras de la tercera joven que hace parte de la Historia de la muerte del rey Omar Al Nemán con solo 40 segundos. De las 224 historias el promedio es de 50 minutos por historia.

Para el futuro: Pronto haré la lista de las historias que más me gustan y le dedicaré una página en http://www.1001noches.co/ Por ahora puedo decir que ninguna de las más famosas, las que fueron añadidas después, son de mis favoritas.

Durante estos 6 años después de terminar pensaba que algún día retiraría las grabaciones del aire y empezaría de nuevo a publicarlas noche a noche. Para ese momento esperaba haber grabado de nuevo esas primeras 377 noches. Y pues vamos a empezar de nuevo pero no he grabado todas esas noches. Tengo la historia del Rey Schariar y de la noche 1 a la 32 (la más larga). Tengo además de la 50 a la 100 (por ser noches cortas quise adelantar esas primero).

Uno de los comentarios que recibí me decía que debía publicar en youtube las grabaciones para mayor audiencia. Podría ensayar pero no sé qué tan práctico sea, especialmente con las grabaciones muy largas.

Debo dejar claro que el contenido de estas historias tiene muchos mensaje misóginos, clasistas, racistas, sexistas y en general no aceptables con las creencias actuales ni con las mías propias. No hice esta grabación por ser uno de mis libros preferidos y hay historias que en realidad me gustan poco. Lo hice coo un proyecto de largo aliento que hoy quiero pulir un poco para dejar, ahora sí, como quede.

Y leeré otro u otros libros. Ya leí mi libro favorito, La historia interminable, de Michael Ende, con quien era mi esposa entonces. Ese lo encuentran en http://lhi.lecturasdetabaqueria.com/ Por los derechos de autor no he querido subirlo a ninguna plataforma de podcast.
En ciernes, hace muchos años, está un proyecto sobre Cortázar con una tuitera de Medellín.
"En este momento de su narración, Schehrazada vio aparecer la mañana y se calló discretamente"